Gloria Sierra

Rectora

El ser maestra lo llevo de herencia, desde  mi bisabuela, pasando por mi madre, hemos sido educadoras.  No fue mi primer oficio, trabajaba como banquera, cuando un amigo me pidió que le ayude con unas clases de Inglés.

Desde ese momento entendí que eso era lo que yo quería hacer en mi vida, SER MAESTRA. Nunca más dejé la cátedra, pero lo que si entendí era que debía prepararme para dar lo mejor de mi a mis estudiantes y decidí ingresar a la Universidad y especializarme.

Aún así creo que no existe día en el que no deba prepararme, investigar y actualizarme. Es una obligación para con mis estudiantes quienes me dan vida, alegría y juventud cada día.