Lenin Mendoza

Teatro

La docencia es una noble y fundamental carrera, que he llegado a admirar más de lo que me imaginaba, es esencial e importante compartir y enseñar a un estudiante, pero mejor aún, recibir un “¡GRACIAS PROFE!”,  desde el fondo de sus corazones, y con una gran sonrisa, considero que es invaluable.

He aprendido a escuchar las propuestas de mis estudiantes, me han escuchado, he visto su trabajo y me he sentido orgulloso de lo que van aprendiendo, a su ritmo e imaginación.

Es una dura, pero bella carrera; dura porque siempre hay obstáculos, retos que superar, pero bella al poder compartir y aprender conocimientos que nos enriquecen a cada instante.

Soy docente, en desarrollo, porque hay muchas cosas que faltan aprender, y los estudiantes me enseñan a cada instante. Estoy feliz de haber sido el apoyo de los estudiantes que han presentado sus talentos, dentro y fuera de la institución, sus rostros, al recibir los aplausos, lo dicen todo.

Estoy orgulloso de lo que he aprendido y de lo que seguiré compartiendo con mis estudiantes.